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Blueberries y enfermedades mentales.

Efecto protector de las antocianinas contra las enfermedades neurodegenerativas

La esperanza de vida ha aumentado considerablemente en todo el mundo, lo que ha incrementado el número de personas que padecen afecciones relacionadas con la edad, como las enfermedades neurodegenerativas (EN), entre ellas el Alzheimer y el Parkinson. A pesar de este aumento de la prevalencia, los métodos de tratamiento siguen siendo conservadores, lo que pone de manifiesto la necesidad de investigar en este campo.

Ya se ha demostrado el potencial de los polifenoles en la prevención y el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas, como consecuencia de su gran capacidad antioxidante. En concreto, se ha descubierto que las antocianinas tienen efectos reguladores sobre el sistema nervioso central a través del eje intestino-cerebro.

Se ha descubierto que la subclase de los flavonoides, que existen como pigmentos de colores naturales dentro de las bayas y las verduras, ejercen de este modo propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y de antienvejecimiento.

En consecuencia, los investigadores llevaron a cabo la presente revisión bibliográfica para evaluar las pruebas actuales sobre las posibles propiedades terapéuticas de las antocianinas para el tratamiento de las EN a través del eje intestino-cerebro.

Acción de las antocianinas

“Se ha demostrado que las antocianinas atenúan las EN al reducir el estrés oxidativo y la viabilidad de la microglía. Además, también pueden prevenir la peroxidación lipídica y la inflamación causada por neurotoxinas, ejerciendo así sus efectos sobre el sistema nervioso”, destaca el informe.

Los efectos neuroprotectores se consiguen ya que “las antocianinas pueden frenar la producción de mediadores proinflamatorios en la microglía y evitar el daño celular inflamatorio”, afirman los investigadores.

Además de estos mecanismos de acción, se sabe que las antocianinas influyen en la microbiota intestinal, que a su vez puede influir directa o indirectamente en las funciones neuronales y cognitivas a través del eje intestino-cerebro. Esto se consigue mediante la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), la influencia en el metabolismo de los ácidos biliares, así como la producción de neurotransmisores, como el glutamato y la dopamina.

Los científicos explican que su influencia a través del eje intestino-cerebro puede deberse a su polaridad, que ” permite a las moléculas penetrar en la barrera hematoencefálica”, como demuestran algunos estudios anteriores.

Continuar leyendo el artículo original:

Zhong, H., Xu, J., Yang, M., Hussain, M., Liu, X., Feng, F., & Guan, R. (2023). Protective Effect of Anthocyanins against Neurodegenerative Diseases through the Microbial-Intestinal-Brain Axis: A Critical Review. Nutrients15(3), 496. MDPI AG. Retrieved from http://dx.doi.org/10.3390/nu15030496

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