Microbiota y Sobrepeso

Microbiota intestinal

Obesidad, tejido adiposo, microbiota

El organismo posee billones de bacterias que conviven con nosotros a lo largo de todo el organismo, en la piel, boca, intestino y en el colon, lugar en el que se concentra la mayor cantidad de bacterias. Este conjunto de bacterias y microorganismo de la especie arquea se les conoce como flora intestinal, pero en los últimos años se utiliza de denominación de microbiota.  El microbioma se define a la microbiota y su función en el entorno en el que habita ya que las bacterias y Arecheas cumplen diversas funciones entra las cuales están: digerir nutrientes, generar vitaminas, forma parte del metabolismo.  Se le puede considerar como un órgano más del cuerpo humano. 

Composición de la microbiota:
Está formada principalmente por 5 familias de bacterias: Bacteroidetes, Firmicutes, Actinobacteria, Proteobacteria, y Verrucomicrobiai, de las cuales Bacteroidetes y Firmicutes forman el 90% de especies de bacterias, habiendo también microorganismos denominados Archeae, hongos, parásitos, principalmente.
Hay muchos factores que pueden alterar la microbiota y causar un desbalance o disbiosis, la misma que puede generar sobrepeso, inflamación, acumulación de grasa corporal entre otras afecciones a la salud. 

¿Qué genera la disbiosis?
Esta puede haber sido generada debido alto consumo de antibióticos sin reponer la microbiota adecuadamente, una dieta alta en calorías, infección por hongos intestinales, presencia de parásitos, por llevar una alimentación muy baja en fibra alimentaria, como el consumo de pan blanco, cereales refinados es decir sin fibra, bajo consumo de frutas y verduras, así como un elevado consumo de azúcar refinada, golosinas, y/o el consumo de alimentos inflamatorios que dañan la mucosa intestinal. 

Características de la microbiota en la obesidad
Se ha visto que las personas con obesidad presentan un alto porcentaje de bacterias de la familia Firmicutes y bajo de Bacteroidetes. Se ha visto que el exceso de Firmicutes reduce el metabolismo, es decir el gasto energético en reposo, eleva la grasa corporal y aumenta el contenido calórico mediante la degradación y utilización de los carbohidratos.
La reducción de Bacteroidetes en la microbiota genera un cambio negativo en el metabolismo creando un estado por inflamatorio del organismo, hígado, de grasa corporal, generando también una alteración en la glucosa y resistencia a la insulina.  

​ ¿Qué hacer?
Los cambios nutricionales son un factor determinante en la modificación de la microbiota intestinal, en ese sentido se debe promover el consumo de fibra y polifenoles en cada comida y snacks, una característica de la alimentación actual es el alto consumo de productos azucarados y refinados, los cuales elevan este tipo de bacterias Firmicutes, las cuales a su vez aumentan las ganas de comer golosinas, generando un círculo vicioso. 
El recorte del azúcar añadido debe ser el primer paso a la modificación bacteriana y luego reformular la alimentación con alimentos de alto contenido de fibra como menestras, cereales integrales como la quinua, el maíz, verduras y frutas entre ellas destaca por ejemplo el yacón, que posee un tipo de fibra denominada fructooligosacardios (FOS) de gran ayuda para aumentar el número de bifidobacterias intestinales mejorando la salud.  Igualmente importantes son los polifenoles que son sustancias químicas de los vegetales como sus colores, sabores amargos que alimentan a la microbiota mejorando su composición como: el color morado de los blueberries y maíz morado, palillo o cúrcuma, manzana, té, maní, nueces, cacao entre otros. 

Mg Geraldine Maurer 

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